No presione mucho a los niños

Algunas veces no es fácil para los padres reconocer que estuvieron engriendo demasiado a sus hijos. En otras ocasiones, no son completamente conscientes de que están exigiéndoles más de la cuenta y que eso puede tener efectos negativos. Deben encontrar el equilibrio para que el niño crezca sin tensiones y desarrolle su autoestima de manera saludable y se convierta en una persona segura, decidida y sociable.

Los pequeños que están sometidos a mucha presión presentan los siguientes signos: Tienen ansiedad, tensión, mal humor, tristeza, fatiga, llegan al llanto, quejidos, pataletas frecuentes, depresión o falta de entusiasmo. Problemas de sueño y alimentación. Dolores de cabeza, estómago, temblores y otros posibles problemas psicomotores. Cualquiera de estos signos merece su atención. Debe revalidar la situación y considerar superarla.

Dr. Max Zaidman.
Pediatra de la Clínica Ricardo Palma.